Los grandes comercios que participan en el mercado de mascotas y los emprendedores de todos los tamaños han aprovechado el boom de una industria millonaria que no frena su crecimiento frente a ninguna circunstancia económica.

Las mascotas se han convertido en uno de los protagonistas en el consumo de alimentos, ropa y todo tipo de accesorios. Tanto grandes empresas como emprendedores recién llegados al mercado están listos para aprovechar el impulso que la pandemia de coronavirus dio a este negocio. Los jugadores sacan la garra en el mundo físico y el comercio electrónico.

El valor estimado que alcanzarían las ventas de la industria pet care o de cuidado de mascotas en México durante 2021 es de 2,455 millones de dólares (mdd), lo cual representa un crecimiento significativo, si se compara con 2016, cuando esta cifra era de apenas 1,664 mdd, lo que representa un crecimiento de 47.5%. Para 2025, se espera que crezca en un 27.2%, de acuerdo con datos de Euromonitor International.

En México, 57 de cada 100 hogares tienen una mascota. Entre los diversos animales de compañía, un 85% corresponde a perros, lo que representa 19 millones de estos animales, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Toda una oportunidad para crecer en el negocio.

El comercio electrónico se convirtió en uno de los grandes impulsos para la venta de productos y servicios de los amigos del hogar. Tan sólo en México, la categoría pet care en el e-commerce tuvo un crecimiento de 792.3% en el periodo 2015-2020, explica Euromonitor International.

 

Migrando de las ventas físicas hacia el comercio electrónico

La cadena de supermercados Petco ha sido una de las empresas que le dan la vuelta a las condiciones adversas a través del comercio electrónico y la renovación de sus canales de venta.

“La pandemia nos hizo ser más eficientes en todos los canales, y nuestros clientes también. Al estar encerrados por el tema de la pandemia, tenían necesidades diferentes y ahora buscan omnicanalidad. Nosotros estamos atendiendo al cliente como quiere, donde quiere y cuando quiere”, dice Alejandro Ahuad Goya, director general de Petco México.

Petco es una empresa proveniente de Estados Unidos, que abrió su primera sucursal en México el 24 de enero de 2013, a través de una asociación estratégica temporal (joint venture) con el conglomerado mexicano Grupo Gigante.

El propio presidente de Grupo Gigante, Ángel Losada Moreno, y su director general, Federico Bernaldo Quirós, destacaron el crecimiento de Petco en su informe anual pasado. “El desempeño de Petco fue excepcional durante 2020, con crecimientos en ventas de más del 30% en tiendas físicas y más del 100% en el comercio digital”.

La familia Losada, accionista mayoritaria de Grupo Gigante, se ubica en la posición 28 de la “Lista de millonarios 2021” de Forbes México, con una fortuna estimada en 1,040 mdd, lo cual representa un crecimiento de 7.2% frente a 2019.

En general, Grupo Gigante registró ingresos totales, en 2020, por 26,276 millones de pesos (mdp), mientras que, en el año previo, registró 32,445 mdp, lo que representa una caída de 19% para la empresa.

Las ventas de la firma de mascotas tuvieron un incremento de 35% durante 2020, en comparación con el año anterior. Un 30% de las ventas del comercio electrónico se concretó a través de Petco App.

“Reportamos también excelentes resultados a través del programa ‘Petco Easy Buy’, donde obtuvimos un aumento de 168% en nuestras ventas, así como el incremento del 30% de participación de venta online de la ‘Petco App’”, dice el último reporte financiero anual de Grupo Gigante.

La firma presenció cómo los consumidores migraron de las ventas físicas hacia el comercio electrónico, a pesar de que este tipo de tiendas de mascotas no bajaron sus cortinas, ya que fueron consideradas entre las que realizaban “actividades esenciales”.

Para este 2021, Petco planea concluir el año con la apertura de 12 tiendas, para alcanzar un total de 108 nuevas sucursales. Además, la empresa destinará parte de sus inversiones en infraestructura para reforzar su tecnología y consolidar la omnicanalidad.

Alejandro Ahuad Goya se muestra satisfecho por el esfuerzo de su equipo y el desempeño del mercado. “El que menos trabaja aquí soy yo, y no me puedo echar muchas flores, porque los que lo hacen todo están en mi equipo”, dice el directivo, con una sonrisa, frente a los resultados.

Pero no sólo las grandes cadenas de tiendas aprovechan la buena racha del negocio. Los emprendedores tienen una historia por contar.

Emprendedores pet

Hace cuatro años, Fernanda Rodríguez descubrió que podía emprender en el negocio de las mascotas y fundó Collar Pet, una firma que comercializa collares artesanales para perros.

Dos años antes de emprender, la joven mexicana compró dos pulseras tejidas y decidió unirlas para formar un collar para su perro pug. Así fue como comenzó la búsqueda de alguien que pudiera materializar la producción de este artículo, ya que era un terreno que no había sido explorado aún. Sin embargo, los costos resultaban muy elevados.

Unos meses después, durante unas vacaciones en Chiapas, Fernanda conoció a José, un poblador chiapaneco que la puso en contacto con las artesanas de la región, para plantearles su idea. Con una pequeña inversión y la confianza de ambas partes, se inició la elaboración de los primeros collares para las mascotas.

Las piezas elaboradas en un pedazo de piel y un tejido artesanal comenzaron a ser vendidas en bazares de la Ciudad de México, pero los consumidores empezaron a solicitar también correas para los collares, así como pecheras. A la oferta de la emprendedora se sumaron, entonces, nuevos modelos.

Además, la joven egresada de la carrera de Veterinaria también creó una marca de productos tejidos para la gente, llamada Kanava, que ofrece correas para cámaras, bolsas, sombreros y playeras. Sin embargo, Collar Pet sigue siendo la marca favorita entre los consumidores.

“Las mascotas ya son parte de nuestra familia. Tenemos la otra marca, que es parte de nosotros [Kanava], y las personas prefieren comprar un collar para su perro que llevarse una bolsa para ellos. Creció muchísimo este mercado”, asegura Fernanda.

Pero la contingencia sanitaria por el coronavirus SARS-Cov-2 traería sorpresas favorables para el negocio de Collar Pet. “La pandemia nos ayudó muchísimo”, dice Rodríguez, al hablar del impulso que tuvieron los productos en el territorio nacional, y también en el extranjero.

Hoy, Collar Pet envía productos a España, Estados Unidos y El Salvador. La firma cuenta con una página en internet para comercializar sus mercancías y aprovecha las redes sociales para difundir su oferta entre los amantes de las mascotas.

La emprendedora ha decidido mostrar el valor de los productos artesanales de México, los cuales pueden requerir hasta 12 horas de hechura en el caso de las piezas trenzadas. Ésta ha sido una forma de aprovechar el mercado de mascotas e impulsar el trabajo de las artesanas nacionales.

El principal reto es atender la demanda creciente de los productos y tener la capacidad para producir las piezas en temporadas de alta demanda, como ha sido el caso de los días de la pandemia. Además, ha logrado habilitar el pago por medios electrónicos a través de la plataforma de Mercado Pago, ya que las personas solicitan este tipo de herramientas por la facilidad de las transacciones.

“La pandemia nos ayudó a nosotros… demasiado”, dice Fernanda Rodríguez, cuyos productos se comercializan en un rango que va de los 260 a los 600 pesos.

El crecimiento de ventas de Collar Pet ha alcanzado niveles superiores al 50%. Este “Hecho en México” para las mascotas no es el único caso de emprendimiento en el negocio.

Mónica Juárez es médica veterinaria y su especialidad era anestesiar caballos. Sin embargo, la pandemia hizo que cambiara su rumbo profesional, ya que la escasez de trabajo la llevó a pensar en nuevos negocios.

Así, ideó una estética canina y la instaló en el patio trasero de su casa. Además de cortes de pelo y arreglo en general, ofrece diversos accesorios. El espacio se llama The Barkbery. y se ubica en el Estado de México.

El cambio sustancial en su negocio fue el pago de servicios a través de tarjetas bancarias y la promoción en redes sociales, para vender sus productos o servicios.

“Ya estoy dudando en regresar con los caballos […] Ha sido un giro muy bueno y me ha gustado [el emprendimiento]”, dice Mónica Juárez.

En la actualidad, el negocio le ha permitido instalar dos quirófanos en diferentes ubicaciones para atender a las mascotas que requieran el servicio en la comunidad, además de ofrecer paseos de perros.

El reto para los negocios de mascotas es generar confianza entre los usuarios y profesionalizar los servicios del rubro, opina la emprendedora.

Los planes de Mónica se centran en continuar en el mercado de las mascotas y formalizar la creación de toda una clínica para brindar nuevos servicios, como psicología para mascotas, por ejemplo, además de abrir una sucursal adicional. “Todo esto tiene mucho auge y potencial para explotarlo”, dice la médica veterinaria.

Jugosos crecimientos

Las empresas de envíos exprés también han aprovechado el impulso del mercado de mascotas, tanto las nacionales como las extranjeras. Una de esas firmas es la startup Dostavista, la cual ha incrementado la entrega de productos durante la temporada de confinamiento.

La firma de delivery express ha registrado un crecimiento de 500% en el número de envíos de productos y alimentos para mascotas dentro de la Ciudad de México y la Zona Metropolitana en lo que va de 2021, y se espera que, al cierre de este año, pueda registrar un avance acumulado hasta de 1,000%.

“Nos tocó estar del lado de la moneda, donde crecimos muchísimo […] La gente y las empresas se están profesionalizando en el tema del comercio electrónico, y antes [de la pandemia] eso no sucedía”, dice Iñaki de la Peña, Country Manager de Dostavista.

Esta compañía, fundada en Rusia en 2012, se ha enfocado en desarrollar una plataforma tecnológica de logística y envío de paquetes, que compite con iVoy en el país.

En mayo de 2017, Dostavista aterrizó en México y ha aprovechado la oportunidad de crecer con el comercio electrónico en la capital del país y Guadalajara, Jalisco. La pandemia de Covid-19 le permitió alcanzar crecimientos históricos.

La promesa de la firma es realizar entregas en un plazo de 60 minutos, mientras que el promedio en la Ciudad de México oscila alrededor de los 45 minutos. Sus tiempos han permitido que esta startup sea atractiva para la entrega de productos en el mercado de mascotas.

“De 2019 a 2020, cuadruplicamos el número de usuarios en la categoría de animales”, dice De la Peña, quien está convencido que categorías como el alimento tendrán un crecimiento en los próximos años. Algunas empresas del pet care que colaboran con Dostavista son Petco, LEA&BO, Señor Dog, La Farmascota, Hospital veterinario UNAM Banfield y Vet & Pet’s Pharma, entre otras marcas.

“Es una industria que crece mucho, y cada vez adoptamos más a los ‘perrhijos’; los vemos como parte de la familia. Y toda esta tendencia, guiada hacia el alimento premium y atenderlos de mejor manera, ha hecho que explote ese nicho”, dice Iñaki, al hablar de una industria que no se detiene y saca las garras.

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